Gobernadores rechazan la “modernización laboral” y alertan por pérdida de derechos y impacto en las provincias.
Atlántica Noticias



En un comunicado conjunto titulado “Trabajo, federalismo y desarrollo: el camino hacia una verdadera modernización”, los mandatarios señalaron que el país necesita actualizar su legislación frente a los cambios tecnológicos y productivos, pero remarcaron que ninguna reforma debe implicar recortes ni pérdida de garantías. “La modernización no puede significar el desmantelamiento de conquistas históricas”, sostuvieron.
Además, cuestionaron que el proyecto oficial, presentado como una actualización del sistema laboral, en realidad facilitaría despidos, reduciría estándares de protección y trasladaría mayores riesgos a los trabajadores, en un contexto de caída de la actividad económica y aumento del desempleo. También pusieron en duda que la reforma genere más empleo y recordaron que experiencias anteriores de flexibilización no lograron reducir la informalidad.
Otro punto central del documento es el carácter “antifederal” que, según los gobernadores, tiene la propuesta. Advirtieron que sus efectos impactarán directamente en las provincias productivas sin contemplar sus particularidades ni abrir instancias de diálogo con los gobiernos subnacionales.
Finalmente, reiteraron su rechazo a la reforma y convocaron a debatir alternativas que promuevan el desarrollo productivo, la formalización del empleo y la ampliación de derechos laborales, dentro del marco del diálogo democrático y el respeto institucional.




